Ástor García, nuevo Secretario General del PCPE: «Hay que explicar, convencer, concienciar pacientemente y organizar»

Bonjour Karl continúa con la serie de entrevistas a dirigentes comunistas de distintos países. En este caso, tenemos la suerte de poder charlar con uno de los nombres más en boca de todo el mundo estos últimos días dentro del movimiento comunista en España: entrevistamos a Ástor García, nuevo Secretario General del PCPE (Partido Comunista de los Pueblos de España) desde el pasado 22 de abril. 

En primer lugar, el Equipo de Redacción de Bonjour Karl quiere felicitarle por su reciente nombramiento y desearle éxito en la tarea que tiene por delante. ¿Qué se siente al haber sido elegido por sus camaradas para desempeñar una responsabilidad tan importante?

Muchas gracias, es un placer poder atender a vuestras preguntas. La verdad es que, después de que tus camaradas te elijan para asumir la Secretaría General, lo primero que se siente es cierto vértigo y una enorme responsabilidad, porque los retos que el Partido tiene por delante son muchos y muy complejos. ¡Nada menos que organizar la Revolución Socialista en este país! Pero pasados esos primeros momentos uno se da cuenta de que, con el conjunto de camaradas del Secretariado Político, del Comité Central y con la combativa militancia que tiene el PCPE, no habrá desafío que no podamos afrontar. Entonces es cuando entiendes que esta responsabilidad es un enorme honor, que intentaré desempeñar de la mejor forma posible.

A la vista de lo que hemos podido leer, su elección no ha resultado pacífica. ¿Qué le diría a la militancia y a los simpatizantes comunistas tras los difíciles momentos que ha atravesado el PCPE?

No voy a negar que estamos viviendo un momento muy convulso en la vida del PCPE y que las tensiones acumuladas en los últimos meses están expresándose, en algunos casos, de manera abrupta y poco constructiva. Pero es que la situación había llegado a tal punto que nos estábamos enfrentando a la liquidación del PCPE y a su inutilización como herramienta para organizar la tarea esencial de todo Partido Comunista, que no es otra que la lucha por la toma del poder político por la clase obrera. 

Ciertamente hoy todavía no somos esa herramienta, es uno de los grandes retos que hay por delante y vamos a tener que pelear muy duro contra la influencia que el eurocomunismo y la socialdemocracia ejercen en el movimiento obrero y popular. Pero es que la alternativa era marginarnos, quedarnos hablando para nosotros mismos. Hay camaradas que no lo han comprendido, pero estamos reuniéndonos con las organizaciones del Partido para explicarlo, para que la militancia debata abiertamente todos los hechos que nos han traído hasta aquí, en un proceso que se va a desarrollar durante varias semanas y que culminará con una Conferencia Central del Partido a finales de mayo.  

Ástor García, nuevo Secretario General del Partido Comunista de los Pueblos de España.

Durante los últimos años las luchas obreras y populares han retrocedido en España. A Pocos días del 1º de Mayo: ¿qué mensaje le trasladaría al movimiento obrero para tratar de cambiar la situación?

La clase obrera de nuestro país debe recuperar la confianza en su propia fuerza. Sin un movimiento obrero organizado y dispuesto a la lucha no existe ninguna posibilidad de avance, ni para la clase obrera ni para el resto de sectores sociales que están siendo duramente golpeados.

Tras el estallido de la crisis capitalista en 2008 ha habido dos fases distintas en la disposición de lucha de la clase obrera. En un primer momento se plantearon luchas defensivas contra las reformas laborales, contra la pérdida de derechos y los despidos masivos que se llevaron a cabo a través de miles y miles de Expedientes de Regulación de Empleo. Se convocaron durante ese periodo tres huelgas generales, el 29 de septiembre de 2010 y el 24 de marzo y 14 de noviembre de 2012, y los mineros libraron una huelga heroica en junio de 2012, demostrando una vez más su enorme capacidad de lucha. 

«La clase obrera de nuestro país debe recuperar la confianza en su propia fuerza. Sin un movimiento obrero organizado y dispuesto a la lucha no existe ninguna posibilidad de avance».

Sin embargo, como no había claridad en los objetivos de esa lucha, no se lograron victorias. No se entendió que el capitalismo no estaba en condiciones de hacer concesiones, por tanto la dinámica presión-negociación condujo un callejón sin salida. El movimiento sindical resultó debilitado y la patronal no perdió el tiempo, emprendiendo una dura campaña de desprestigio contra los sindicatos que logró penetrar en amplios sectores de la clase obrera.

Ese proceso se combinó con la entrada en escena de formas de lucha social contra la crisis y sus efectos que venían a romper con la tradición de la lucha obrera y que se presentaban incluso como enfrentadas a la misma. De esa forma, el sindicalismo y la lucha obrera sufrieron un ataque multifacético: por un lado golpeaba la patronal y, por otro, las diversas expresiones de lo que ya comenzaba a conformarse como nueva socialdemocracia.

No se preservó la imprescindible independencia de la clase obrera. Se asumió como propio el programa de la pequeña burguesía radicalizada, que aspiraba ingenuamente a reformar el capitalismo en un sentido democrático y social, una utopía reaccionaria, a la vista de lo que realmente estaba pasando. Se dejó de confiar en la lucha y se depositó toda la confianza en el peor parlamentarismo, se confió erróneamente en la democracia burguesa. Los resultados están a la vista.

«Los trabajadores deben intensificar la lucha en todos los frentes y la militancia comunista debe estar al frente de esa lucha, con modestia y humildad, ayudando en todo lo que se pueda y exponiendo pacientemente nuestras opiniones».

Este 1º de Mayo debe ser entendido como un primer paso para revertir la situación, para pasar al contraataque e iniciar un nuevo ciclo de lucha a la ofensiva. El PCPE explicará pacientemente esta cuestión en los cientos de manifestaciones convocadas. Hay que confrontar sin concesiones contra las políticas del Gobierno, sin depositar la confianza en las fuerzas de la nueva o de la vieja socialdemocracia, pues se ha demostrado a lo largo de la Historia que la alternancia en la gestión del capitalismo es un inmenso fraude a la clase obrera. Los trabajadores deben intensificar la lucha en todos los frentes y la militancia comunista debe estar al frente de esa lucha, con modestia y humildad, ayudando en todo lo que se pueda y exponiendo pacientemente nuestras opiniones. Ese es el camino a seguir, acumulando fuerzas en la perspectiva de la ruptura con el capitalismo, de la construcción de una sociedad socialista-comunista en la que el poder esté en manos de quien todo lo produce: la clase obrera.

Quisiera añadir que el movimiento obrero debe hacer suya la lucha contra la guerra imperialista, que se está intensificando utilizado las bases militares extranjeras en nuestro país. El Partido propone a todo el movimiento obrero luchar bajo la siguiente consigna: ¡Ni tierra, ni mar ni aire para los imperialistas! Creemos que ese es nuestro deber internacionalista proletario.

Desde su IX Congreso, celebrado en diciembre de 2010, el PCPE viene señalando que la tarea de la clase obrera es preparar las condiciones para la toma del poder y la construcción del socialismo-comunismo. ¿Cuáles son las prioridades de trabajo del Partido para avanzar en ese propósito?

La Historia ha demostrado una vez tras otra que no hay salida para la clase obrera y para el conjunto de los trabajadores y trabajadoras en el marco del capitalismo. La lucha por conquistas inmediatas resulta imprescindible, pero deben ser inseparables de la lucha por el poder, de la lucha por una sociedad protagonizada por la clase obrera en alianza con los sectores populares. Hoy existen las condiciones para satisfacer las necesidades del conjunto de nuestro pueblo. No hay razón alguna para que existan millones de parados, para que existan sueldos de miseria que no dan ni para comer, para que cientos de miles de niños y niñas de nuestro país se encuentren en la miseria. El único obstáculo es el capitalismo, en que un puñado de oligarcas se apropia de casi todo lo que producimos colectivamente. El socialismo-comunismo se impone entonces como la solución necesaria para los problemas de nuestro pueblo. Lo que producimos colectivamente debe destinarse a satisfacer las necesidades colectivas, no hay otro modo.

«Debemos consumar el giro obrero aprobado en nuestros congresos, debemos volver a organizarnos en los centros de trabajo».

El Partido tiene por delante una tarea inmensa. Debemos fortalecernos y hay que entender que se trata de un proceso no exento de dificultades. Hemos construido una organización unida en lo político, lo ideológico y lo organizativo. Ahora debemos aprender a trabajar con método, debemos formular mejor nuestro programa comunista para hacerlo conectar con las necesidades de nuestra clase obrera y de nuestro pueblo, para conectarlo con sus luchas. En las filas de la clase obrera está nuestra cantera principal, debemos consumar el giro obrero aprobado en nuestros congresos, debemos volver a organizarnos en los centros de trabajo y sectores productivos, debemos ayudar a organizar la lucha y a orientarla con independencia de clase. Debemos contribuir a forjar una alianza social entre la clase obrera y todos aquellos que son golpeados son piedad por el capitalismo, debemos organizar una frente obrero y popular con capacidad para derrotar al capitalismo, con capacidad de enfrentar la enorme tarea de organizar la sociedad socialista-comunista. 

El Partido Comunista debe desarrollarse hasta estar en condiciones de plantear soluciones a todos los problemas que se encuentra el pueblo trabajador en su vida y en su lucha. No sirve el consignazo, no sirve la prepotencia. Eso nos aleja y nos aísla de las masas. Hay que explicar, hay que convencer, hay que concienciar pacientemente, hay que organizar y, también, hay que saber señalar un camino. La prioridad en el próximo periodo se centra en la clase obrera y en la juventud. Si somos fuertes entre la clase obrera somos fuertes en la sociedad; si somos fuertes entre la juventud, el futuro está asegurado.  

También debemos intensificar el trabajo ideológico, la independencia política e ideológica de la clase es imprescindible. Debemos estar más y mejor preparados, porque la capacidad de manipulación del enemigo es inmensa. Y, como ya he señalado, hay que intensificar la lucha contra la guerra imperialista, que sólo se podrá eliminar si se elimina de raíz el sistema que la incuba, el imperialismo, y sus alianzas criminales, como la UE y la OTAN. 

Decía antes que los retos son enormes, pero somos optimistas. El Partido ha emprendido el camino correcto, se ha reafirmado como partido de clase, como partido marxista-leninista, como partido internacionalista proletario. Conseguiremos convertirnos en la herramienta de cientos de miles de obreros y obreras de nuestro país, en el arma con el que luchando en el presente conquistaremos un futuro socialista-comunista.

Ustedes fueron los primeros en caracterizar a Podemos como una fuerza integrante de la nueva socialdemocracia. ¿Considera que la práctica ha confirmado esos análisis?

Sí, nuestros análisis se han confirmado. Desde el surgimiento de Podemos, el Área Ideológica del Comité Central hizo un inmenso esfuerzo de elaboración política y de clarificación ideológica que se expresó en una serie de publicaciones bajo el título de Combatiendo a la nueva socialdemocracia

«Un Partido Comunista no se puede permitir ningún relajamiento en el frente ideológico». 

Hubo que soportar una altísima presión ideológica, pero el marxismo-leninismo demostró su superioridad en el análisis. Contábamos para ello con la contribución previa del Partido Comunista del Grecia que, sometido a una presión muy superior, fue capaz de resistir el fenómeno Syriza, de esclarecer sus características de clase e ideológicas. El KKE supo preservar su independencia y, al hacerlo, hizo una inmensa contribución al movimiento comunista internacional y, por tanto, al PCPE.

En todo caso, debemos profundizar en esa lucha. Debemos recuperar a todos aquellos sectores obreros y populares que, en uno u otro momento, pudieron depositar su confianza en la nueva socialdemocracia de Podemos, pero también en el PSOE o en otras fuerzas defensoras del capitalismo. 

Un Partido Comunista no se puede permitir ningún relajamiento en el frente ideológico. En el próximo periodo haremos un esfuerzo por explicar las formas en que está tratando de reorganizarse en capitalismo español, sobre el papel que en ese proceso juega cada clase social y las fuerzas políticas que las representan, señalando las tareas que debe jugar la clase obrera.

En el periodo anterior, usted se encargó de la Secretaría de Internacional del PCPE. ¿Cuáles son a su juicio los retos que debe abordar el movimiento comunista internacional en el presente?

En este punto me remito a lo que expresamos en las tesis de nuestro X Congreso, porque nunca hemos ocultado nuestro análisis y nuestras valoraciones sobre la situación de crisis que vive el movimiento comunista internacional. 

En primer lugar está la falta de unidad ideológica, que ha llevado a que ciertos Partidos hayan mutado en organizaciones socialdemócratas, que han perdido el horizonte de la lucha por la conquista del poder político por la clase obrera. Esto es una preocupación que tenemos, porque además se constata la asunción de posiciones ideológicas que conducen a una pérdida de la independencia de clase y a subordinar los intereses de la clase obrera a los de otras clases. En ese camino se ponen en duda el marxismo-leninismo, el centralismo democrático, el internacionalismo proletario, y se acaba tomando partido por un bando en las contradicciones interimperialistas, lo cual condena a la clase obrera a ser carne de cañón en las confrontaciones entre potencias capitalistas.

«Nuestro Partido Comunista es heredero y continuador del camino iniciado el 7 de noviembre de 1917 por la clase obrera rusa».

Constatando esta realidad de crisis político-ideológica, nosotros estamos convencidos de que la vía de avance reside en la discusión, profunda y honesta, en el seno de las diversas estructuras de debate y coordinación que existen a nivel internacional, de los problemas. Nunca es buen método hacer como que los problemas no existen, porque te lleva a trabajar de manera idealista. Nosotros queremos discutir fraternalmente, queremos conocer bien las condiciones de lucha de cada Partido hermano y su práctica diaria y de ahí queremos extraer conclusiones útiles para todos los Partidos Comunistas. Todo ello nos hará poder seguir dando pasos firmes en la coordinación internacional, que es un elemento por el que siempre hemos apostado firmemente y que es de una necesidad imperiosa, dada la violencia del imperialismo. 

Finalmente, este año se conmemora el centenario de la Gran Revolución Socialista de Octubre de 1917. Sin duda se trata de un aniversario importante para la clase obrera y para los comunistas de todos los países. ¿Rompió el proletariado ruso el hielo, tal y como señalaba Lenin?

Sí. Como señalaba Lenin el proletariado de Rusia rompió el hielo. Y con ello nos mostró el camino a seguir. Somos los hijos e hijas de la Gran Revolución Socialista de Octubre, somos los herederos de la Internacional Comunista, de quienes en los años 1920 y 1921 organizaron en primer Partido Comunista en nuestro país, de quienes se enfrentaron a la Dictadura de Primo de Rivera, de quienes lucharon en la Revolución de Octubre de 1934, de quienes combatieron el Bienio Negro y defendieron la República en el frente y la retaguardia; estamos en deuda con los brigadistas internacionales que entregaron su vida y/o su juventud a la causa de nuestra clase obrera y nuestro pueblo, con quienes emprendieron la lucha guerrillera, con los miles y miles y miles de combatientes españoles que se enfrentaron al nazi-fascismo a lo largo y ancho de Europa; somos continuadores de los hombres y mujeres que lucharon clandestinamente en la oscura noche del franquismo, de quienes se enfrentaron al golpe eurocomunista y supieron mantener en alto las banderas en los tristes días de la contrarrevolución en la Unión Soviética.

En nuestro Partido Comunista se deposita toda esa experiencia histórica. Nuestro Partido Comunista es heredero y continuador del camino iniciado el 7 de noviembre de 1917 por la clase obrera rusa. Luchamos para estar a la altura de las mujeres y hombres que nos precedieron en la lucha, nuestra generación es un eslabón más de ese camino que conducirá a la clase obrera a la victoria. Como decía Miguel Hernández: «jamás renunciaremos ni al más viejo de nuestros sueños».

No quisiera terminar sin felicitaros por el trabajo que venís desarrollando. Es muy importante que existan instrumentos que ayuden a combatir ideológica y culturalmente. Os deseo los mayores éxitos.

Muchas gracias.

© Bonjour Karl 2017